Una receta muy sencilla para aprovechar unos restos de albóndigas. Cuando me sobran albóndigas siempre las recaliento al día siguiente y las volvemos a comer o las congelo para otra ocasión, y no me importa porque nos encantan pero también está bien cambiar un poco la receta y comer lo mismo pero hecho de otra forma.



- 8 albóndigas (mi receta aquí)
- puré de patatas de sobre (medio sobre)
- queso rallado grana padano o el que más os guste
- harina
- huevo
- pan rallado especial crujiente o Panko, si tenéis
El puré de patatas lo usé de sobre pero podéis hacerlo casero, no usé bechamel, con el puré de patatas quedó la mezcla muy bien ligada.
Aplastar las albóndigas ligeramente con su salsa, no hace falta que quede una masa uniforme, preparar un puré de patatas espeso, como ponga en el envase y añadirlo a las albóndigas, echar queso rallado al gusto, mezclar bien y rectificar de sal si fuera necesario, hacer bolitas con ésta mezcla y pasar por harina, huevo batido y pan rallado, freír en abundante aceite hasta que estén doradas.
Me salieron 16 bolitas. Podéis hacer éstas bolitas con cualquier tipo de albóndigas, ya sean en salsa de tomate u otra salsa, yo os he puesto una de mis recetas de albóndigas en el enlace, pero vale cualquiera.










