Me ha dado por lo dulce últimamente, soy mucho de bizcochos y, aparte de el de chocolate, éste me ha resultado exquisito, es un suave bizcocho con un sabor muy agradable a mandarina, os lo aconsejo totalmente, además, la mermelada que he usado es también muy suave y no es empalagosa
Lo bueno de éste bizcocho es que, si sobra (algo difícil porque es muy fácil de comer), se conserva durante tres días igual de esponjoso y sabroso que recién hecho, nosotros, al ser solo dos en casa si que nos dura esos tres días y doy fe de que está igual de bueno, es más, suelo guardar los bizcochos tapados con film plástico en la nevera, pero éste lo metí tal cuál, sin tapar y estaba fantástico cuando lo volvimos a comer.
La mermelada que he usado es sin conservantes, ni colorantes, muy rica y eso que yo no soy mucho de mermeladas pero me ha encantado, es la de la imagen.
- 3 huevos
- 100 ml. de aceite de oliva
- 100 ml. de nata para cocinar
- 50 ml. de licor de naranja
- 100 ml. de zumo de mandarina (en mi caso Clementina)
- 210 grs. de azúcar
- 225 grs. de harina
- una pizca de sal
- un sobre de levadura en polvo (16 grs.)
- ralladura de dos mandarinas
- 4 cucharadas soperas de mermelada de mandarina
Echar los ingredientes secos en un bol (harina, azúcar, levadura y pizca de sal), mezclar bien.
Echar los huevos en un bol y batir con batidora de barillas eléctrica, añadir poco a poco el aceite, la nata, el licor y el zumo, mezclar bien.
Echar los ingredientes líquidos sobre los sólidos poco a poco sin dejar de batir, después añadir la mermelada y la ralladura, mezclar, echar en un molde untado con mantequilla y espolvoreado ligeramente con harina, meter a horno precalentado a 180º de 35 a 40 minutos, dependiendo de cada horno.
Sacar del horno, desmoldar cuando esté templado, echar mermelada de mandarina por encima y a comer sin parar.
