No me gustan mucho los turrones, como un trocito de alguno y ya no como más, el turrón blando no consigo comerlo, y, cuando acaban las navidades y han sobrado restos de turrones, o los reciclo o tengo que tirarlos y no están los tiempos para tirar nada.
Si sobra solo un tipo de turrón, no hay problema pero, casi siempre, sobran trozos de varios tipos, a mi me sobraron de tres, turrón del blando, turrón del duro y turrón de yema tostado y, hala, hice una mezcla y salió un rico bizcocho, que, a fin de cuentas, es el postre que más me gusta y que lo puedes comer en cualquier momento, con un café, con un té, con un chocolate caliente o sin más, a palo seco.
- -200 grs. de turrones (duro, blando y de yema tostada)
- -3 huevos
- -125 grs. de azúcar
- -150 ml. de nata para montar
- -150 grs. de harina de repostería
- -un sobre de levadura en polvo tipo Royal (creo que habría bastado con medio sobre)
- -100 ml. de aceite de oliva suave
- -una cucharada sopera colmada de cacao en polvo
Antes de nada hay que triturar y mezclar los turrones, yo usé la picadora de mi batidora, podéis usar alguna máquina similar o un molinillo de café o sino tenéis nada, el turrón duro lo podéis machacar con un rodillo.
Una vez triturados los turrones (podéis dejar trocitos para luego encontrarlos al comerlo), pasamos a hacer la mezcla de la masa
En un bol, echar el azúcar y los huevos, batir con la batidora de barillas eléctrica hasta que aumenten el volumen, añadir, sin dejar de batir, la nata y el aceite, incorporar la harina tamizada con la levadura y seguir batiendo a velocidad suave para que no salte toda la harina por la cocina, jeje, hasta obtener una crema, separar la mitad de la masa a otro bol y añadir el cacao a esa mitad, mezclar bien.
En un molde previamente untado con mantequilla y ligeramente enharinado, echar una de las masas primero y añadir encima la otra, hornear a horno precalentado a 180º de 35 a 40 minutos
Ya sabéis que el tiempo de horneado varía de un horno a otro y también varía según el molde que uséis, lo mejor es probar con un palillo, cuando sale limpio es que el bizcocho está listo